Feb 25 2012
Carnaval de Barranquilla: Marimondas del barrio Abajo
Hoy, quizá un poco fuera de la línea temporal voy a volver a hablar del del Carnaval de Barranquilla, en los últimos días han llovido críticas a los organizadores del evento por la sobreventa de los palcos para que los espectadores que pagan como $180.000,oo puedan ver los desfiles en la vía 40, también se vio que algunos que compraron minipalcos perdieron su dinero porque la policía no los dejó atravesar la vía 40 para acceder a ellos.
la Vía 40, es una avenida de 2 carriles que bordea el Río Magdalena (bueno casi) porque entre esta y el Río hay muchas fábricas, en fin, como para que sepan que 5 kilómetros de esa importante avenida industrial se convierten en el “cumbiodromo”, un carril es cerrado para instalación de los grandes palcos, el otro para que pasen desfilando los grupos culturales y folclóricos.
en los 4 días se mueven muchos millones de pesos, la revista dinero habló en 2010 de 35 mil millones de pesos en 4 días…
Bueno así las cosas el asunto es que este año, después de disfrutar más de 10 carnavales como espectador, por coincidencias del destino logramos estar en una de las agrupaciones folclóricas de mayor prestigio del Carnaval de Barranquilla.
Un buen día contesté “hágale” a una pregunta de mi esposa acerca de que por un paciente suyo podíamos estar en una comparsa de verdad, de las de toda la vida, de las que salen en la Batalla de Flores y la Gran Parada, una respuesta al vuelo sin medir las implicaciones, lo siguiente a esa respuesta que tuve claro fue el cansancio y la falta de oxigeno de un cachaco recalcitrante con una camiseta amarilla con mangas color fucsia, todo sudado a las 10 de la noche, despues de 3 horas de ensayo en una cancha con piso de madera recibiendo un mensaje claro, o aprende a bailar como marimonda o no puede seguir, llamaron a @drapuppy a un lado y le dijeron: “enséñale a bailar a ese cachaco”…
Otro de los recuerdos es tratar de levantarme un viernes para ir al trabajo y estar con los músculos del cuerpo, especialmente los del tronco todos adoloridos, así como cuando hace mas de 20 años nos hacían pasar la pista de infantería en algún batallón del sur del país…
sin embargo, en los días de ensayo se contaban las horas para llegar al sitio y practicar entre un grupo de gente de todas las edades, los colores, las profesiones, los estratos y orígenes… allá todos oíamos un grito, p.ej. “porro!!” y el grupo musical, la papayera empezaba a tocar un porro y al fin, después de varias sesiones de un entrenamiento el jijuemadre, el cuerpo empezaba a moverse solo y a moverse bien, con ritmo de marimonda, sin perder la “coreografía” todos bailamos al tiempo, las preocupaciones del abogado y sus casos, las fallas de mis máquinas, la mala nota en el parcial, probablemente la falta de plata para el mercado no existen en ese momento, solo existe el mirar a los 4 instructores o guías y seguir sus movimientos, y seguir, y esforzarse, y sudar, y sobre todo reir, disfrutar… así por cerca de 3 meses, todas las semanas 2 o más entrenamientos.
los mejores bailarines, “el grupo elite” también lo hacían los domingos desde las 7 de la mañana, siempre…
En uno de esos entrenamientos empiezo a escuchar un grito “Trescientos! trescientos!” el director de las Marimondas del Barrio Abajo, el Señor Cesar Paraguita Morales dice: “en la noche de comparsas, ganamos 300 de 300 posibles, fuimos los únicos que hicimos el puntaje total, faltan 200 puntos por conquistar, que se juegan en la Vía 40… mucho animo, en la Vía 40 somos imbatibles y un tema importante, con respeto, sin vulgaridad… con altura seremos otra vez, los ganadores del Congo de Oro, somos unos monstruos…” y todos aplaudimos, hay abrazos y muchas felicitaciones
Así las cosas una noche me dicen… “hay que ir por los disfraces”, voy por ellos, llego a la casa, nos los probamos, los alistamos, faltan apenas 2 días para la Batalla de Flores, el Sábado de Carnavales, alistamos con mucha ignorancia nuestros disfraces, está la emoción de nuestra primera vez en una Batalla de Flores decoramos los chalecos, revisamos las zandalias, el largo de los pantalones, las corbatas, todo… y en mi caso, empieza la ansiedad.
Llega el día, reunión a las 11 a.m. los antiguos nos han dicho un par de días antes, “lleven bocadillos, ah! y desayunen algo pesado, carne, sopa o algo así para que puedan aguantar y no les dé la pálida…”
llegamos al sitio de reunión, todos con los disfraces, esperando los buses que nos llevarán al cumbiodromo, son las 12 del día la temperatura está en 35°C, se reunen todas las marimondas, llegamos al sitio de partida, me siento ansioso y nervioso, vemos otros bailarines de otros grupos, comiendo, hidratándose, terminando sus maquillajes, todo el mundo afanado, si, tambien se bebe trago, pero todo es afán, risas, adrenalina y carreras…
nos formamos, las papayeras, 16 papayeras acompañan a las “novecientas y pico” de Marimondas del Barrio Abajo, distribuidos en 4 grupos, adelante de cada grupo van los mejores bailarines, los que guían y deciden que suena y que pase se hace, me coloco la mascara, me acomodo el pantalón, el chaleco y a 39°C de temperatura ambiente(según mi iPhone) me lanzo al cumbiodromo, justo detrás de @drapuppy a “brincar como marimonda” los 5 kilómetros del recorrido, la gente en los palcos, los andenes, las sillas, los minipalcos, bebe, grita, baila se divierte y nosotros vamos sudando, a plena marcha, pendientes de la coreografía, dentro de “las caretas” resoplamos como locomotoras, mis gafas se empañan por el sudor, cada tanto siento que no voy a poder terminar el recorrido, veo a @Drapuppy delante mio, su disfraz, la energía de sus pases de baile decae, el piso está hirviendo, la temperatura esta arriba de los 40°C, las zandalias se derriten?, me pasan agua, me pasan un trago de whiskey y bocadillos veleños, vuelve la energía, vemos algunos amigos en los minipalcos, nos toman fotos, la gente nos llama para que nos tomemos fotos con ellos, a veces por temas de coreografía no se puede, otras si, nos abrazan, nos agradecen que nos tomemos fotos con ellos, de un momento a otro, dos horas y media después, ya bañados en sudor vemos la bandera de Colombia(en la cárcel modelo) que anuncia el final del cumbiodoromo.
Coronamos!, llegamos al destino, la gente aplaude, grita y nos piden que les regalemos las máscaras como souvenir, no se puede hacer, no tenemos repuesto, llegamos a la casa de reunión donde nos espera un delicioso y reconfrotante sanchocho caliente de costilla… nos vamos a casa, mañana hay que bailar de nuevo…
nos toca devolvernos a pie, de la mano con @drapuppy caminamos las 30 cuadras desde la casa de reunión después de terminar, hasta nuestra casa, no pudimos conseguir transporte, la gente va devolviéndose por las calles que los alejan de la vía 40, en algunas casas nos toman fotos, nos ofrecen cervezas que cortésmente rechazamos, al llegar a una de las calles grandes un grupo de espectadores que se retira de la Batalla de Flores nos aplaude, a los dos solos, nos dan las gracias, ¡buena presentación! nos gritan y nos toman fotos al lado de sus niños…
llegamos a casa felices y orgullosos de algo nuevo para nosotros, nuestra hija nos dice que las marimondas se vieron muy lindas en la televisión…
nos enteramos de los problemas externos, de la sobreventa, de todo, pero para nosotros solo está el deseo de volver al cumbiodromo para hacer gritar y aplaudir a la gente con nuestro baile, solo eso, hacerlo bien, que la gente brinque de alegría al vernos pasar…
y si, en la vía 40 los 200 puntos fueron nuestros, otro Congo de Oro!… somos Marimondas del Barrio Abajo! somos los mejores…
Aquí hay otras fotografías, algunas son mías, otras no se, han estado llegando











Un cachaco(Bogotáno) viviendo en Barranquilla la capital de la "informalidad y el Cógela suave cuadro"...
Vuela alto, rápido, sé agudo, no pierdas de vista tus intereses y estarás bien. att. 


















